fortin de la marihuana

Tribuna Oriental: El fortín de la Marihuana

El pasado 14 de Septiembre de 2015 estuve en El Estadio Nemesio Camacho el Campín, gracias a una invitación que me hicieron mi mamá y mi hermanita, me pareció un plan divertido primero porque siempre he sido amante del buen fútbol y segundo porque de manera atípica jugaba en Bogotá el equipo colombiano del cual soy Hincha, el llamado «Rey de Copas de Colombia». Ese día todo fue atípico, comenzando por la tribuna a la que entraríamos, a la cual no ingresaba desde que Colombia quedó campeón de la Copa América (si tienes menos de 15 años, no recordarás seguramente ese glorioso año para el fútbol Colombiano, año 2001).

https://leoparra.com/esloquepienso/wp-content/uploads/2015/09/fortin-de-la-marihuana_1.jpgSiempre me ha gustado el ambiente que se vive previo a una partido de fútbol a las afueras de un estadio, pero como no era precisamente un clásico, todo estaba más tranquilo de lo habitual y para que mi papá no se estresara con el tema de las camisetas, desde hace muchos años dejé de usarla en cualquier parte del mundo, porque básicamente el «hincha» Colombiano aún no ha entendido que uno es hincha del equipo que se le de la gana, así viva o haya nacido en la China, Colombia, Medellín, Barranquilla o Bogotá y a raíz de esa falta de cultura, tristemente han nacido y muerto los fanáticos que matan o son asesinados por el color de una camiseta, sin embargo, mi hermana la sigue usando y no creo que lo deje de hacer.

Estando ya en la tribuna con la mujer que me roba sonrisas a diario, nos dimos cuenta que nos encontrábamos en «El Fortín de la Marihuana», lugar donde no permiten fumar cigarrillos sino toca salir y hacerlo en el baño, pero insólitamente si es factible fumar toda la marihuana que les quepa en los pulmones y no es que este en contra del consumo de la marihuana o cualquier otra droga psicoactiva, pero en un escenario deportivo no tiene mucho sentido que digamos. Lo que me parecía raro es que en los cordones de seguridad dispuestos en las entradas, las requisas fueron exhaustivas aunque efectivamente no fueron lo suficiente porque parecía rock al parque, con el respeto que el evento y sus asistentes se merecen.

Pero bueno, uno diría,

«el partido no ha empezado y llegará la policía en el momento oportuno y podrá el orden»,

pero nunca paso, cada vez más se notaba el efecto en los rostros y actitudes de los felices consumidores y por un momento pensé que en mí también y gratis jaja ;), por lo que decidí bajar a comer algo mientras veíamos calentar a los «protagonistas» del espectáculo y escuchábamos los cánticos de las barras «bravas y muy bravas», porque la demora fue que rodara el balón para que todos empezaran a saltar como buenos hinchas, pero volvió y apareció el cavernícola que el Colombiano lleva a dentro, resultaron «agarrados» un grupo de aproximadamente 10 muchachitos irónicamente con la misma camiseta y apoyando al mismo equipo, por lo que la gente le tocó literalmente salir corriendo hacia otro sector de la tribuna. Pero venían cosas más interesantes y era la reacción de la policía ante tal situación y a que no adivinan, no hicieron absolutamente nada y lo que dijeron varias personas en la tribuna y entre ellos yo, con aire de impotencia,

«es que no hacen ni mierda, todos rodeados de policías, pero ellos solo se jactan de su nuevo uniforme y punto.»

Un rato después cuando el ambiente ya estaba… no menos tranquilo sino más controlado por los capos de la tribuna oriental, apareció mágicamente el comandante de la tribuna y después de recibir las quejas del resto de asistentes su respuesta fue:

«Es que no puedo mandar a los «chicos» a la tribuna porque los acaban»,

Entonces yo me pregunto, ¿ para que carajos llevan a unos patrulleros recién graduados de la escuela a un tipo de evento donde no pueden reaccionar de manera coercitiva ?. Pregunta que sabrán responder las autoridades pertinentes. Como buenos samaritanos y haciendo caso a las recomendaciones de mi padre, decidimos salir unos minutos antes del estadio para evitar vernos involucrados en posible eventos de violencia, pero ooh sorpresa !!, la policía y sus famosos anillos de seguridad nos tenían encerrados, «secuestrados» o como lo quieran llamar pero dentro del estadio, supuestamente con el objetivo de salvaguardar nuestra integridad y no nos permitieron la salida sino hasta 30 minutos después de que salieron los demás hinchas drogados de las demás tribunas y ya se imaginarán como fue esa salida…

Conclusiones a las que llegué,

1. Me encantan estos planes guerreros con mi hermanita, ella se le mide a todo 😉

2. La policía Bogotana no deja de ser una fachada por más hombres que tenga en sus filas (tal cual como sucede en Transmilenio).

3. Bienvenidos a la tribuna oriental: el fortín de la marihuana.

4. Soy «la mara» para el equipo de mis amores, ganamos 0 – 1 y nos pusimos co-lideres en la tabla.

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